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A pesar de las lluvias se agrava la sequía
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A pesar de las lluvias se agrava la sequía

16/01/2018

El patrón seco sigue activo en la región pampeana. El 80 % de la región núcleo recibió menos de 20 mm.

El mapa de lluvias de la región núcleo vuelve a lucir como un campo minado, mostrando tres focos de agua muy acotados que han dejado por fuera al 80 % del área de acumulados importantes.

En Santa Fe hubo registros mayores, se superaron los 80 mm. Se trata de un área limitada al centro sur de Santa Fe. Se destaca Zavalla con el mayor registro: 110 mm.

Las lluvias no fueron lo que se esperaban, ni siquiera en Córdoba. Allí hubo zonas con 40 mm, como Colonia Almada que recibió 48 mm. Pero en los departamentos de Marcos Juárez y Unión las lluvias quedaron por debajo de los 20 mm.

Gran parte del norte bonaerense volvió a quedar de lado. En áreas donde era fundamental que lloviera se han acumulado en estas últimas 72 horas menos de 20 mm. Como es el caso de General Pinto donde llovió 3,6 mm, o de Villegas y Pergamino que midieron 8 mm. Salvo en Lincoln y Junín que acumularon 101 mm, y 91,2 mm respectivamente, o Ramallo que alcanzó los 50,8 mm, el resto del norte bonaerense sigue bajo sequía.

El patrón de lluvias convectivas es notorio: a pocos kilómetros las lluvias muestran una diferencia absoluta de valores. La gran heterogeneidad de precipitaciones profundiza el mosaico de condiciones que hoy tienen los cultivos de la región núcleo. Por ello, hay una alta preocupación. Hasta el jueves 11 de enero, unos 420 mil lotes de soja de primera estaban en condiciones regulares, al igual que un 15% de los maíces de primera en la región.

Entre este miércoles y el jueves próximo se esperan nuevas lluvias sobre la región núcleo. Por ahora, todo indica que se trataría de lluvias de volúmenes menores, aunque en algunos casos aislados podrían recibirse acumulados más interesantes.

Las áreas más necesitadas del centro y norte bonaerense son las que menos recibieron agua: quedaron por debajo de los 10 mm. La posibilidad de revertir los daños productivos en maíces y soja sufrió un nuevo revés ante otra falla de los pronósticos más optimistas.

Hace una semana se comentaba de una gran tormenta que repondría el agua y la condición de los cultivos de la región pampeana. Sin embargo, no había ningún cambio de fondo en la atmósfera que permitiese suponer el fin de este ciclo pluviométrico. Este giro climático que se inició en noviembre de 2017 y ha puesto -sobre todo a Buenos Aires- en una situación de gran vulnerabilidad productiva, sigue vigente.

Fríos y secos

El ciclo de frentes fríos que entran por el sur del país, a pesar de ser frentes que generan un gran contraste térmico, no cuentan con la carga de agua adecuada para generar lluvias abundantes a gran escala. Se trata de frentes secos, si no encuentran humedad a su paso, no generan lluvias.

Al día de hoy no se observa a corto plazo un cambio en estos mecanismos que producen las lluvias que recibe Argentina. Algunos están hablando de un “efecto de cambio de quincena” que supondría una mejora, pero actualmente no hay ningún fundamento técnico para sostener esta proyección.

En Vera

El senador por el departamento Vera, Osvaldo Sosa, se refirió a las preocupaciones por el panorama que presenta la falta de lluvias en el norte provincial. Dijo que “si bien el acueducto de Villa Ana abastece de agua a poblaciones como Garabato, Intiyaco y Golondrina, la situación se complica para Los Tábanos, Cañada Ombú, Los Amores y otros parajes de la región. Los pronósticos anticipados por el Inta dan cuenta de que la sequía se mantendrá hasta entrado el invierno, por lo que estamos viendo con las autoridades comunales de qué manera afrontar la emergencia para la provisión de agua potable a la población”, señaló el legislador.

En el noroeste santafesino

El clima subtropical con estación seca, propio de esta región, involucra lluvias estivales (octubre del año anterior a marzo/abril del año siguiente), con ausencia de precipitaciones durante el invierno (cuatrimestre mayo-agosto). Tostado, como todo el departamento 9 de Julio, tuvo un registro de lluvias que alcanzaron los 1.086 mm, desde octubre de 2016 a abril de 2017, que lo ubicó sobre la medida requerida para este clima que es de 850 mm anuales.

Durante el período mayo agosto/2017 el clima respondió a sus características registrándose mínimas a nulas precipitaciones, pero la atipicidad se dio a que durante los meses de septiembre a diciembre del año pasado no se dieron los registros pluviométricos acostumbrados (recién la última lluvia importante se dio el sábado 13 de enero de este año con 50 milímetros).

En base a este análisis se puede afirmar que los Bajos Submeridionales mantuvieron un perfil acuoso gracias a la reserva de agua proveniente de los 1.086 milímetros citados.

Para esta misma fecha del año pasado, la noticia era la inundación que sufría el noroeste santafesino (desde Villa Minetti hasta Gato Colorado) originado por los grandes registros de lluvias que precipitaban en esta región.

Pero a pesar de la repetición de los ciclos secos y húmedos, la problemática hídrica continúa vigente desde el año 1973, agravada por la construcción anárquica de canales.

El ingeniero Hugo Terré, ex senador del departamento 9 de Julio señaló que “en los Bajos Submeridionales pretender acelerar los escurrimientos de agua dulce a través de canales, es un grave error, que cuesta la mortandad de animales. La deforestación que se ha hecho para implementar la agricultura es un atentado contra el hombre mismo”, subrayó.